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Economía naranja

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Cuando hablamos de economía naranja estamos hablando directamente de la economía creativa, es decir la economía que produce la industria creativa, en donde encontramos el sector del entretenimiento y obviamente las agencias de publicidad. En este concepto encontramos que el valor de sus bienes y servicios se concentran en la propiedad intelectual.

El término economía naranja es un concepto que se desarrolló en el libro “La economía creativa: transformar una idea en beneficios” escrito por John Howkins, puedes ver más sobre economía naranja aquí

Al estar en el medio de la publicidad, es frecuente que uno tenga aciertos y des aciertos, y en muchas ocasiones se crean el cuento que todo es por talento, inspiración o por que llego la idea como caída del cielo; pero esto en realidad no es así, son puros mitos que se han creado y uno de los primero pasos para desmitificar el no limitarse mentalmente para no creerlos enteros.

Para no ir lejos de lo descrito anteriormente está el miro Eureka, es decir que de la nada surgió y que dio pasó a ideas geniales, pero en realidad no es tan de la nada, ya que aparece después de darle muchas vueltas a una situación o problema es decir que en algún momento dado esta idea ya estaba “incrustada” por lo tanto tuvo tiempo de instalarse en nuestro sub consiente, para luego darle paso a una idea de innovación. También encontramos el mito que la creatividad se pasa de generación a generación es decir genéticamente, sin embargo diferentes estudios han desmentido esto, ya que no existe tal predisposición; la gente que tiene seguridad en sí misma y trabaja arduamente en una situación dada es la que probablemente puede generar una solución creativa.

Hay un mito que se puede escuchar de diferentes maneras, el de la originalidad, el que cree que una idea creativa es propiedad de quien la pensó primero, pero en realidad no es así, ya que está demostrado que las nuevas ideas generalmente son combinaciones de idean anteriores y que al compartir pueden ayudar a innovar. Por otro lado, tanto en el mundo empresarial como el publicitario existe la creencia que al tener un grupo de expertos pueden generar ideas creativas en situaciones difíciles, pero lo cierto es que muchas veces se requiere el punto de vista de alguien ajeno y/o no limitado por el conocimiento, para dar una visión más real del porque no se puede ejecutar un proyecto.

Cuando se habla de incentivos, muchos son los llamados y pocos los que salen “airosos”, ¿por qué? muy fácil: si bien es cierto que los incentivos (dinero) ayudan, en realidad es más perjudicial ya que se tiene la capacidad de engañar a los demás haciendo creer que es una propuesta innovadora y peor aún se engañan a sí mismos, por otro lado no darle la atribución de creatividad al equipo de trabajo sino a una sola persona fuera que es una falta de ética, está demostrado que los equipos creativos pueden ayudar a sus líderes a dar forma a una idea al igual que en la ejecución de la misma.

Y pues no puede faltar la famosa lluvia de ideas, de esta no hay evidencia que al lanzar una idea al azar pueda terminar en una idea innovadora; también hay un mito que consiste que en el ambiente laboral se lleven bien y que laboren felices, pero las empresas más creativas han encontrado solución dando la forma de estructurar los conflictos y los desacuerdo para llevar al equipo a limites creativos que puedan ser parte de una solución.

En definitiva no todo lo que vemos, hacemos, creamos y pensamos es totalmente puro, al contrario todo ya tiene un antes, el después depende de nosotros y cómo podemos aplicarlo a las diferentes situaciones creativas que se vislumbren en nuestro camino.